
Cercano el nuevo siglo -¡jolines, que antigua soy!- ya se encontraban de todo tipo de diseños, texturas y colores.
¿Manía o comodidad?... Ambas cosas, además siempre me ha gustado más el cuerpo de la mujer bajo un body que con un dos piezas. La silueta femenina queda mucho más elegante, sexy y estilizada con ese tipo de lencería. Lo mismo sucede con el bikini y el traje de baño.

Sexy e insinuante, esta ropa interior dibuja las curvas de la mujer a la perfección. Por estas razones muchas mujeres la eligen, como hice yo hace casi 30 años, con la ventaja de que ahora hay tanto donde elegir...
Lisos, o estampados, con aros o sin, de encaje, seda o calados, bordados con perlitas o cristales Swarovski, balconette o palabra de honor, reductores, puch.up, de estilo vintage, asimétricos para llevar como una camiseta etc... Tantos y tantos modelos que resulta complicado quedarse con solo uno pero, como los tiempos actuales nos obligan a elegir, la elección resulta -valga la redundancia- arduamente difícil.
La ventaja es que como existe una gran variedad, el abanico de posibilidades va desde los 200€ mínimo de la joya de la lencería, "La Perla", hasta los 20€ de las marcas 'low.cost'.
La ventaja es que como existe una gran variedad, el abanico de posibilidades va desde los 200€ mínimo de la joya de la lencería, "La Perla", hasta los 20€ de las marcas 'low.cost'.
1 comentario:
Yo también soy de body, voy más cómoda y se marca menos. Además, hay auténticas maravillas y de todos los precios.
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