Hace tiempo que no dedico un espacio a las barbaridades que algunos curas lanzan en sus cristianos sermones domicales. Este me ha tocado la moral.

Así se desayunaba el párroco de Canena (Jaén) durante el sermón del pasado domingo.
Se me congestiona la aorta cada vez que oigo barbaridades de este estilo sin que nadie haga nada y el cura de turno no sea relevado de su cargo. Vale que hay declaraciones mucho más salvajes que esta, que al fin y al cabo viene a decir que no nos maten. ¿El resto?... Pues, harina de otro costal. Malas interpretaciones, alegará...
Sr. Párroco jienense, no se puede basar la violencia de género en el alcohol y la ausencia de cristianismo, si no en la falta de educación, de respeto y en la obligada -hace 30 años- sumisión de la mujer. ¿Por qué no dijo nada al respecto?... ¿Por qué no "educó" a sus fieles en lugar de ir hacia sus propios intereses?...
Por otro lado, ¿acaso considera a todos los no cristianos potenciales maltratadores?... Pues justo eso es lo que se deduce.
Ya sabemos que si no dijo nada es porque para la iglesia católica nada ha cambiado y la mujer ha de ser siempre la sumisa y recatada esposa. Vale que nos peguen, pero que no nos maten. ¿Es eso?... Pues, gracias, Sr. Párroco.
1 comentario:
A este imbécil solo le ha faltado añadir que con Franco se vivía mejor.
Pués tampoco sé de qué se quejan si con el PP, que es lo mismo, tampoco les va mal.
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