

¡Pues habrá que ir pensando en buscar un lugar donde colocar una! Además como son relajantes y muy decorativas pero... ¡cuidado!
Tampoco sabía que dichas fuentes, según las creencias ancestrales, no pueden ser colocadas en cualquier sitio y de ningún modo deben colocarse en cocinas o dormitorios. Salones, recibidores y pasillos son los lugares idóneos para que aporten prosperidad a nuestra casa. Los rincones y laterales de la habitación son los más óptimos. Nunca deben instalarse en el centro.


Cuando la tengamos en funcionamiento, debemos vigilar que no salpique fuera del recipiente porque eso significaría pérdida de dinero. O sea que cuidado no vayamos a perder más de lo ya invertido.
Independientemente de que creamos o no en estas ancestrales creencias chinas, simplemente por su poder relajante y decorativo vale la pena probarlo y si encima, en esta época de crisis, mejora nuestra economía -además de nuestro ánimo-... ¿por qué no intentarlo?
Las hay pequeñitas y desde 20 euros, pero a mi me gustan las grandes, las de un metro de altura que rondan los 250 euros. ¡Lógico! A más agua y más caída, más músicalidad y más precio.
3 comentarios:
Nunca he creído en esas cosas pero son bonitas y tienes razón, el sonido del agua relaja un montón y da sensación de frescura.
Mira que hasta me lo estoy pensando para ponerla en la terraza... claro que, con tanto coche, poco murmullo acuático oiré.
Huyyy, ni se me ocurre. Lo que podría hacer el pequeño con la fuente, metería dentro hasta a la gata Lupe y a Bob esponja.
Mi cuñada me regaló una pequeña y la tengo en el bajo de un armario de la cocina, sin agua claro. La tuve un mes funcionando y ni murmullo de agua ni nada, era como si gotease un grifo. Me ponía de los nervios.
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