-CARÁTULA DEDICADA A LA MUJER AFRICANA. UNA DE LAS MUJERES MÁS OPRIMIDAS, MÁS MALTRATADAS, VEJADAS Y MENOS RESPETADAS Y VALORADAS POR SU SOCIEDAD; PERO, POR DESGRACIA Y VERGÜENZA, HAY MUCHÍSIMAS MAS-

viernes, 2 de agosto de 2013

ESTANTERÍAS QUE RESPIRAN

Odio entrar en una casa donde en la estantería o biblioteca se ha colocado medio metro de libros con lomo rojo, seguido de metro de medio de libros de lomo azul y así sucesivamente. Me parece horroroso y de mal gusto con ínfulas.
 
Si la estantería es amplia, lo bonito y agradable a la vista es alternar los espacios entre libros de distintos tamaños y colores con otros objetos decorativos. Si la estantería es pequeña, debemos condenar a otro lugar  los libros menos utilizados, apreciados y, sobre todo, los que tengan menos importancia decorativa y dejarla con algún que otro espacio vacío, como para que la habitación respire.
 
Colocar platos decorados, jarrones, teteras, distintas estatuas, portarretratos, algún pequeño cuadro, cajas decorativas o cualquier figura de cristal entre los libros y los espacios... romperán la monotonía, darán color y vivacidad al ambiente y desahogará el mueble. 
Si no queremos recargar la estancia, sobre todo las más pequeñas, lo que debemos hacer es no sobrecargar de libros las estanterías; elementos visualmente muy pesados. 
Muchas veces un toque minimalista nos puede venir muy bien para dar armonía ambiental y ampliar visualmente una habitación de dimensiones no muy grandes.

Otro toque respecto a los libros es que no es necesario que estén todos verticales y rectos, colocando algunos inclinados les estamos dando interés y protagonismo, como si los hubiésemos consultado recientemente.
Los libros inclinados inspiran acción, movimiento, no algo estático que solo sirve para sacarle el polvo.

También podemos alternar algunas pilas compuestas por cuatro o cinco libros en horizontal y colocar un objeto decorativo encima, eso no dará un contraste de formas y de movimiento.  Por último, un par de plantas colgantes acabarán dando la vida necesaria a esa estantería que acapara gran parte de nuestro salón y es lo primero que se nos viene encima al entrar en él.
 
En una estantería hay mucho con lo que jugar, menos con los metros de libros comprados al peso.

1 comentario:

Margarita dijo...

Que bien, has dado unos consejos que yo aplico en casa. Cuando tenía la estantería repletita se nos venía encima; ahora, como bien dices, respira. Antes como máximo jadeaba de puro sobrepeso y agotamiento. Ja, ja.