
El mejor de ellos es pasarse un cubito de hielo por la cara hasta que se derrita. Eso mantendrá a raya el exceso de grasa y al acné y previene las arrugas.
Otro es no beber agua antes de meternos en la cama. Llevarse un vasito de agua a la mesita es algo que está totalmente prohibido. Beber y tumbarse durante 7 horas no es buena idea, el líquido puede convertirse en bolsas en los ojos y ojeras a la mañana siguiente.
Tras prescindir del agua, hay que utilizar un contorno de ojos con cafeína justo antes de disponernos a dormir hará que las probabilidades de levantarte con los ojos hinchados y ojeras se reduzcan considerablemente. ¡Ah!, y no olvidemos cubrirlos con un 'bonito' antifaz nocturno, eso duplica su acción benefactora.

Si tu problema está en el tono de la piel, con una crema hidratante que lo suavice y unifique, daremos con la solución final.
Tras esto, y perder una hora antes de dormirte y otra al levantarte, procedemos a pintarnos como una puerta, y ya estamos preparadas para salir a comernos el mundo con nuestra cara más radiante. O no...

Por supuesto me pinto pero no como una puerta; nunca lo he hecho y, además a partir de cierta edad, lo de darle con exceso a la brocha envejece y sobre todo 'enlorece' (por lo de loro).
Ya se sabe, el dar consejos es fácil; aplicarlos es otra cosa bien distinta.
3 comentarios:
Rotundamente, ¡¡SI!!
Si yo tengo que hacer todo eso antes de acostarme, me toca casi la hora de levantarme.
Lo de las grandes gafas es una solución de lo más socorrida, sobre todo a primera hora de la mañana, cuando el sol está en lontananza, entonces quedan muy apropiadas. Je,je.
Lo mismo digo. Cara lavada, crema de noche (si me acuerdo) y al día siguiente dos gotas de serum, polvos mágicos y ¡a zumbar!
Si tengo alguna visita importante, comida o cena, me arreglo más.
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